lunes, 14 de marzo de 2011

LOS SERES HUMANOS Y SU INDOLENCIA

Esta es otra de mis reflexiones, la cual me surgió hoy, al ver la indiferencia a la cual estamos sometidos  los seres humanos, en donde no nos importa pisotear al caído, e ignorar su desgracia, claro siempre y cuando no nos toque a nosotros. Como siempre esta reflexión es de  mi autoría y es otra de mis vivencias.

Que pena que en el mundo haya personas con tan poco sentido de humanidad, de solidaridad, a los cuales les importa muy poco las desgracias ajenas, solo les importa lo que pueda sucederle a ellos.

Es lastimoso ver como cada día nos vamos haciendo más indiferentes, y menos solidarios con nuestros semejantes. Yo estoy segura que el mundo seria un lugar más habitable y hermoso, si nosotros nos condoliéramos más de las cosas ajenas, no solo de las nuestras.

Con el paso del tiempo los seres humanos  nos hemos vuelto  cada vez mas irracionales, actuando solo por instinto como lo hacen los animales, porque hemos dejado de lado los sentimientos nobles que habitan en cada uno de nosotros, mas bien parecería como si gozáramos, con ser indolentes, o como si nos avergonzáramos de mostrar nuestro afecto o cariño por alguien de nuestro entorno, muy por el contrario nos mantenemos a la defensiva, siempre con temor pensando, que los que nos rodean nos quieren lastimar.

Por esta razón, no nos abandonamos al deseo de corresponder al afecto que alguien sin ser de nuestra familia nos demuestra desinteresadamente, pues consideráramos que su actitud es sospechosa, que no es sincera, que esta actuando hipócritamente.

Uno no puede sentirse perseguido al creer que nadie es sincero, que todo el que se acerca a nosotros, es detrás de algo, que no es solo porque le agrada nuestra compañía, o porque nos tiene afecto. Es cierto que todo el que nos dice amor, no es porque nos ama, pero en ese caso allá esa persona y su conciencia, no somos nosotros los encargados de juzgarla, porque no son todos los que están, ni están todos los que son, con esto quiero decirles que no todos somos buenos, ni todos somos malos.

Las personas que no demuestran sus sentimientos de afectos, sino de criticas  continuas y destructivas hacia sus propios semejantes, juzgan a los demás por ellos mismos creen que los demás actúan a su imagen y semejanza, alejándose con esta actitud de  una muy bella relación  con sus  congéneres en donde deben primar los mas hermosos valores como lo  son: el afecto, la confianza, y la solidalirad.

Esas personas con ese delirio de persecución tan marcado, generalmente se sienten solas y por tal razón se rodean  de personas a las cuales ellos sienten inferior, y por obvia razón pueden manejar a su antojo, necesitan sentirse líderes y al hacerlo adoptan una actitud dictatorial.  Además, estas personas guardan  con mucho celo tolo lo relacionado con su persona a causa de su desconfianza extrema hacia los demás, piensan  que quienes le rodean se alegraran de su desgracia, o divulgaran sus problemas, por todas estas razones estas personas se vuelven tan duras de carácter que se le hace difícil mantener una buena armonía con las personas que tratan, y se ganan la mala voluntad hasta de las personas que en su momento llegaron a tenerle un gran y desinteresado afecto.

En mi particular forma de pensar, no creo que estar a la defensiva de todo y de todos sea el mejor camino para transitar por la vida, claro debemos cuidarnos de ciertas personas que a leguas se notan sus malas intenciones, pero no por ello debemos desconfiar de todo el que se acerca a nosotros, no podemos ser paranoicos ni llegar hasta el extremo, que hasta  desconfiamos  de nuestra  propia sombra, esto nos resta calidad de vida, ¿y por que no? también tiempo de vida, pues nos  amarga y nos enferma y morimos antes de tiempo.

Escrito: por Martina
14 de marzo 2011.-


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